La cocina francesa, en 2010 fue declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO porque es indudable que durante mucho tiempo han sido los "padres" de la cocina internacional. Y sobre todo, lo que se destaca con ese premio, es la gran tradición culinaria del país y del arte del comer: cada región francesa ha cultivado desde siempre la cocina tradicional y ha protegido "a capa y espada" la calificación y calidad de sus productos y denominaciones de origen.
Si hacemos una lista de la cantidad de platos de la cocina francesa que hemos incorporado a nuestra cocina, te sorprenderías. A medida que viajamos más y el mundo se hace más global, vamos agregando las delicias de la cocina internacional en nuestras mesas y ya no es raro decir, que hoy tenemos patatas gratinadas, vichysoisses, crepes, confit o coulants en el menú. Bueno, sí, es verdad que los platos franceses a lo mejor los dejamos para las ocasiones especiales porque tienen ese no se qué de elegancia y de sofisticación que siempre pone un toque brillante en los menús de fiesta.
Con nuestros productos puedes elaborar mil recetas francesas, o si no eres muy cocinillas, también puedes fijarte en los Precocinados en las Delicatessen o en los productos de 4º y 5º Gama, que apenas necesitan poca o ninguna preparación.
Para inspirarte te damos un listado, y al final, te echamos un cable con alguna receta para que te luzcas.
En el listado de ideas tienes por ejemplo:
Como ves, hay inspiración para rato, así que pongámonos manos a la obra con nuestro menú francés: Para empezar podemos servir unas tostaditas con foie gras o unos canapés de foie gras (viene todo listo así que no tendrás que preparar nada) y luego, como plato principal... ¿qué te parece si cocinamos un lenguado a la Meunière? Significa "a la molinera" y es una receta de pescado y mantequilla, sencilla y exquisita.
Apenas se necesitan ingredientes y como casi no tiene dificultad, lo tendrás listo en unos 20 minutos aproximadamente.
En una sartén ponemos un buen fondo de mantequilla que utilizaremos para freír el pescado (es importante no reemplazar la mantequilla por aceite de oliva porque le da un sabor muy característico a la salsa, que es parte del encanto del plato).
Pasamos el lenguado por harina y lo ponemos a freír, unos 10 minutos de cada lado a fuego medio (empezamos poniéndolo a freír por el lado de la piel) . Debemos ir humedeciendo la parte superior del pescado regándolo por encima con la mantequilla caliente (puedes hacerlo con una cucharilla). Si hace falta, agrega más mantequilla a la sartén.
Una vez el pescado esté listo, lo retiramos y a la mantequilla que queda en el fondo, le agregamos el caldo de pollo, el zumo de limón y el perejil, y lo cocinamos hasta hacerlo evaporar.
Finalmente salpimentamos y vertemos la salsa resultante sobre el lenguado.
Se puede acompañar con unas patatas al vapor o una ensalada.
Y para finalizar, te puedes dar un gusto con un postre DILicioso…¿Sabías que los profiteroles son de origen francés? Originalmente eran salados pero hay multitud de recetas dulces y saladas para rellenarlos y servirlos como entrantes o como postre. Nosotros tenemos en nuestro catálogo los dulces, rellenos de nata, que se sirven con una salsita de chocolate tibia y están para chuparse los dedos.
Si te van más los crepes o el coulant de chocolate, que también se sirven tibios, puedes optar por ellos en nuestro catálogo. Los crepes pueden ser de manzanas, pasas y brandy o los tradicionales de chocolate que se pueden acompañar de una bola de helado.
Sigue con nosotros, que en los próximos días seguiremos dándote ideas para viajar por las recetas del mundo y disfrutar de la gastronomía de una gran variedad de países.