Puede contraerse al comer carne de animales o aves (y sus productos derivados) infectados (también puede afectar a los vegetales y frutas regados con agua contaminada). Normalmente se encuentra en los intestinos de los animales, de las personas y en el agua, y se transmite a los alimentos por una incorrecta manipulación (superficies de contacto contaminadas, falta de higiene en la cocina o en el cocinero, o exposición de los alimentos a demasiada temperatura).
Afecta a los peces y cefalópodos. Es un parásito que se elimina si mantienes el pescado congelado durante al menos 5 días a -20º C (fíjate que tu congelador tenga 3 estrellas, si no las tiene, es indicativo de que el nivel de frío es insuficiente). No tendrás problemas con nuestros productos ya que cumplen estrictas normas de higiene durante todo el proceso de congelación y transporte lo cual te garantiza su salubridad.
La carne cruda o poco cocida, la leche sin pasteurizar o las verduras sin lavar son los alimentos en los que prosperan estas bacterias.
Puede contraerse de forma similar a la salmonelosis ya que se encuentra en los mismos lugares y es un tipo de bacteria que provoca síntomas similares (diarrea, malestar abdominal o fiebre).
Los alimentos enlatados, refrigerados o listos para comer pueden ser una fuente de intoxicación por Listeria. Una correcta limpieza del frigorífico es fundamental, así como no almacenar durante mucho tiempo alimentos que no vayamos a consumir. Atención con los quesos blandos, las carnes crudas o los alimentos no pasteurizados.
Es un dicho popular, pero en este caso, nos viene justo, ya que tomar algunas medidas extra te evitará disgustos, sobre todo en vacaciones.
Estas son algunas de nuestras recomendaciones para que este verano disfrutes al máximo y no tengas que preocuparte por tu salud.