En términos generales, el pescado puede estar de 3 a 6 meses congelado, según las características que tenga el pescado. Es decir, el pescado crudo congelado puede almacenarse en nuestros congeladores sin ningún problema hasta un período de 6 meses. Por otro lado, el pescado cocido no puede estar más de 3 meses congelado.
Una vez ya conoces estos datos, te preguntarás: ¿son válidos para todos los tipos de pescados?
La respuesta a esta pregunta es que no. Cada pescado tiene sus propias características y, como consecuencia, el proceso y tiempo de congelación y el que podrán estar almacenados en nuestros congeladores, variarán.
Aunque la estimación es entre 3 y 6 meses de congelación para los pescados crudos congelados, existen diferencias. A grandes rasgos, en el proceso de congelación y de almacenamiento de los pescados, debemos diferenciar dos tipos: pescados finos y los que tienen un mayor contenido de grasa.
Los pescados “más finos” como el gallo o el lenguado, se suelen conservar en torno a los seis meses. Por otro lado, el resto de pescados como el salmón, la merluza o el bacalao, pueden estar en perfectas condiciones hasta 3 meses desde su congelación.
Estas diferencias se deben, como ya hemos comentado con anterioridad, a las condiciones de congelación. El pescado cuya carne se separa en láminas y tienen un mayor contenido en grasa, suelen soportar peor la congelación que los pescados con textura fina. La razón es que, como consecuencia de la oxidación de la grasa, se limita el tiempo en que este tipo de pescado (azul) puede conservarse con todo su sabor y calidad.
Estos datos únicamente son válidos si no ha habido ninguna interrupción durante la cadena de frío. En anteriores posts ya os hablamos de la importancia que tiene mantener la cadena de frío para conservar las propiedades de los productos.
La cadena de frío tiene diferentes fases o procesos por los que ha de pasar. Concretamente, podemos diferenciar hasta 5:
Durante estas cinco fases es fundamental mantener la temperatura y cadena de frío para que no se produzcan alteraciones en el producto congelado. Por lo tanto, se debe realizar una importante gestión y control de las instalaciones que se utilizan durante todo el proceso desde su congelación hasta la venta y consumo del usuario final.
Congelados Dil. Congelados Selectos desde 1967 (Castellón- Valencia)