El atún rojo (Thunnus thynnus) no es solo un pescado; es, para muchos expertos, el "ibérico del mar". En Congelados Dil, sabemos que la calidad no entiende de temperaturas, sino de procesos.
Por eso, el atún que llega a nuestras manos es ultracongelado en su punto óptimo de frescura, garantizando que cada corte mantenga intactas sus propiedades organolépticas, su textura firme y ese sabor inconfundible que lo hace el rey de la gastronomía mundial.
Para apreciar realmente lo que tenemos en el plato, es fundamental conocer de dónde viene cada bocado. El despiece del atún, conocido tradicionalmente en España como ronqueo (por el sonido del cuchillo al rozar el espinazo), nos ofrece una variedad de cortes con texturas y niveles de grasa muy distintos:
Si hay dos partes que destacan por encima del resto en la cocina doméstica y profesional, son sin duda la ventresca y los lomos.
La ventresca es la zona del vientre del atún. Se reconoce fácilmente por su aspecto veteado, resultado de una alta infiltración de grasa saludable (Omega-3).
Su textura es cremosa, casi se deshace en la boca, y tiene un sabor intenso y elegante.
Al ser una pieza con tanta grasa natural, menos es más. Te recomendamos prepararla a la plancha o brasa.
Un sellado rápido a fuego muy alto por ambos lados, dejando el centro rosado, es suficiente. Sírvela con unas escamas de sal Maldon y un toque de aceite de oliva virgen extra para potenciar su brillo natural.
El lomo es la parte que da más juego. Es una carne más magra que la ventresca, de un color rojo vibrante y una textura firme pero tierna.
Es el corte favorito para quienes buscan un producto con alto nivel de proteínas.
El lomo es el protagonista absoluto del tataki.
Pasa el bloque de lomo por una mezcla de semillas de sésamo y sella ligeramente cada cara en una sartén muy caliente (solo unos segundos por lado).
Córtalo en láminas de un centímetro y acompáñalo con una reducción de soja y jengibre.
La congelación previa, además, te da la tranquilidad total para consumirlo en crudo o semicrudo.
Comprar atún de alta calidad en Congelados Dil te permite disfrutar de este manjar en cualquier época del año con total seguridad alimentaria.
Al ser sometido a procesos de congelación ultrarrápida, la estructura celular del pez no se daña, lo que significa que, al descongelarlo correctamente (siempre en la parte baja de la nevera), obtendrás una pieza con el mismo color, aroma y firmeza que si acabara de salir del océano.
Ya sea para un carpaccio improvisado, un guiso tradicional o un sofisticado sushi en casa, el atún es una inversión en salud y placer gastronómico.
¡Ven a descubrir nuestros cortes y lleva tu cocina al siguiente nivel!