Como sabéis, son muchos los mitos que se crean alrededor de los alimentos. En ocasiones, estos mitos se reducen a afirmar qué especie tiene más nutrientes, si sientan mal al comerlos por la noche o si su consumo perjudica a la salud por sus componentes.
El pescado se considera un alimento necesario como consecuencia de su concentración de nutrientes. En este sentido, destacan las vitaminas, hierro y omega 3 que, en mayor o menor cantidad, aportan las diferentes especies a nuestro cuerpo.
No obstante, a pesar de los nutrientes que presenta, también se le atribuyen diferentes mitos. Por ejemplo, que los pescados de carne blanca son más beneficiosos para la salud. Esto se ha refutado en diversas ocasiones, afirmando que los de carne oscura también contienen altos componentes de hierro y omega 3.
Cuando se trata de nutrientes y beneficios para el cuerpo humano, se han de tener en cuenta los diferentes factores que intervienen en el metabolismo, así como las diferentes afecciones y composición del cuerpo de cada persona. Por lo tanto, puede resultar que un producto considerado “beneficiosos y saludable”, no sea tan beneficioso para otra persona.
A pesar de esto, el pescado se considera el gran aliado cuando se trata de alimentos beneficiosos para la salud. Por ello, hoy os traemos 3 grandes mitos que tradicionalmente se han asumido como verdaderos sobre el pescado.
Los niños menores de un año no pueden consumir pescado.
Falso. En realidad, está indicado que, a partir de los seis meses, los más pequeños deberían comenzar a comer poco a poco pescado blanco. Y, a continuación, poco a poco, se les vaya introduciendo de forma gradual en la dieta el pescado azul. Como comentábamos, esto se debe a su alto nivel de proteínas, vitaminas y minerales. No obstante, antes de tomar cualquier decisión con respecto a la dieta de tu hijo/a, debes preguntar a tu pediatra.
El pescado es fresco si brilla la piel.
Falso, el brillo en la piel no indica que el pescado sea fresco. Otro mito relacionado con este es que el pescado fresco es más nutritivo que el congelado o el que se encuentra en conservas.
Este mito también es falso, puesto que al respetar el proceso y tiempos de congelación, el producto mantiene sus propiedades y sus nutrientes.
No se debe comer pescado después de una operación
Falso. Aunque tradicionalmente se ha relacionado el consumo de pescado tras una operación con la aparición de infecciones, esta creencia también ha sido refutada en diversas ocasiones. De hecho, la cantidad de proteínas que contiene, contribuye a la cicatrización y regeneración de los tejidos.
Como veis, son diversas las opiniones y creencias en torno a los diferentes productos que consumimos diariamente. No obstante, siempre se ha de encontrar el equilibrio y asumir una dieta no solo sostenible, sino también adecuada a nuestro cuerpo y a las necesidades que presenta, consumiendo los productos indicados para él.
Congelados Dil. Congelados Selectos desde 1967 (Castellón - Valencia).