Aunque parece que la cuarentena está por terminar, al menos en lo que respecta a la fase 1, el Gobierno continúa recomendando minimizar las salidas. Por lo tanto, es esencial asegurarse de lo que necesitamos comprar para evitar ir al supermercado con demasiada frecuencia siendo, sin duda, uno de los lugares donde podría crearse más aglomeración.
Por esta razón, es importante seguir algunos consejos que nos permitan optimizar el tiempo que pasamos en el supermercado haciendo compras eficaces que nos proporcionen todos los nutrientes necesarios durante nuestro confinamiento en casa.
Según las limitaciones y el asesoramiento brindado por las autoridades, comprar online es una excelente solución para evitar las aglomeraciones y no atacar a los supermercados. Sin embargo, si esta modalidad sea difícil por la razón que sea, entonces es importante reflexionar sobre lo que se necesita, evitando así comprar demasiadas veces.
Para que nuestra compra sea eficiente, deben preferirse algunos productos a otros, sobre todo calculando su capacidad de conservación y duración.
Recurrir a productos congelados es sin duda la mejor opción, sobre todo porque nos permite ampliar la opción gastronómica y, al mismo tiempo, extender su duración, ya que la compra de productos frescos requeriría una compra más frecuente, considerando que su conservación será limitada y reducida a no más de una semana.
Por el contrario, la compra de productos congelados nos permite comprar varios productos al mismo tiempo pudiendo guardarlos en el congelador sin preocuparnos por su vencimiento.
Hablando de congelados, existe una amplia gama de productos que podemos elegir para nuestras compras:
Las más comunes son las judías verdes, los guisantes y las preparaciones de sopas y cremas.
En general, se recomienda consumir este tipo de alimentos cuando están frescos, pero ciertos tipos de productos se pueden conservar fácilmente en el congelador sin perder su sabor o sus valores nutricionales, como las cebollas, las zanahorias o las espinacas. Otra solución es comprar frutas y verduras frescas y luego cortarlas y congelarlas, para asegurarse de su condición antes de congelarlas.
Incluso estos alimentos se pueden comprar congelados, pudiendo encontrarlos en bandejas convenientes proporcionadas de acuerdo con las cantidades que necesitamos.
En cuanto a los productos frescos que queremos congelar, es importante limpiar la carne, pero sobre todo el pescado, para congelar solo lo que luego se cocinará.
Ante situaciones de emergencia como la que vivimos, lo habitual es encontrar gente haciendo compras de forma compulsiva e irracional, sin tener en cuenta la cantidad real de alimentos que debe comprar, las fechas de caducidad o si son perecederos o no. Así, os invitamos a reflexionar sobre este aspecto para hacer de nuestras compras, actos más razonables y coherentes.