A lo largo de la Historia, la necesidad de conservar la comida ha ido siempre unida al desarrollo y evolución de la Humanidad. Desde que, hace milenios, los hombres y mujeres empezaron a producir alimentos de forma planificada (agricultura, pesca, domesticación,...) se hizo evidente una necesidad de conservarlos para poder consumirlos con posterioridad. La conservación ha hecho posible almacenar víveres para poder subsistir en tiempos de necesidad, como fríos inviernos, hambrunas, malas cosechas,...
Las técnicas, descubiertas por casualidad o inventadas, son varias y todas ellas han servido para que podamos almacenar comida. Vamos a conocer algunas de las más empleadas:
- El secado al sol es quizá el método más antiguo de conservación en la Historia de la Humanidad. Los antiguos hombres prehistóricos observaron que dejando secar al sol el pescado, éste perdía humedad y podía conservarse durante algunos días en buen estado. Muy documentada en pueblos a orillas del Mediterráneo.
- El salazón tiene su origen en la Edad de Bronce y es la técnica más antigua que se conoce en España.
Se sabe que los antiguos egipcios ya empezaban a poner los pescados en sal para poder almacenarlos. Pero fueron los fenicios quienes, hace 2500 años, empezarían a comerciar con salazones a lo largo y ancho del Mediterráneo. Para los romanos, las especies de pescado en salmuera más apreciados eran la sardina, las anchoas, la caballa, el bonito y el atún. Tal era su importancia, que la sal se convirtió en un producto tan o más valioso que el oro.
- También los romanos introdujeron la conservación en vinagre, inventando el escabechado. En el siglo III d.C. ya hacían conservas de larga duración.
- En la Prehistoria existen evidencias y restos arqueológicos del ahumado del pescado, pero no fue hasta siglos después en la Edad Media cuando esta técnica se hizo muy popular.
- Uno de los grandes hitos de la historia de la conservación se produjo en Francia en 1800 cuando se inventó la esterilización. Precursora de nuestras conservas en lata, se introducían en frascos de vidrio los alimentos y luego se sumergían los botes cerrados en agua hirviendo.
Hay muchas más formas de conservar los alimentos (fermentaciones naturales, azúcar, especias,...) todas ellas muy antiguas, que han servido para que podamos guardar y consumir alimentos según nuestras necesidades.
Una de las más importantes en la actualidad es la congelación, de la que hablaremos en otro post.
Congelados Dil. Congelados Selectos desde 1967. (Castellón - Valencia)