Hay productos que ganan peso en una carta no por lo que aportan a un plato, sino por todo lo que permiten hacer sin añadir trabajo. La berenjena y el calabacín rebozados son un buen ejemplo: dos referencias de almacén que pueden convertirse en cuatro propuestas distintas con el mismo gesto, sacar la bandeja del congelador y freír o llevar al horno.
Antes de llegar a tu cocina, estas verduras ya han pasado por el proceso que más tiempo y mermas genera: lavado, corte, el salado para quitar el amargor de la berenjena, el secado y el rebozado. Nada de eso recae en tu personal. Tampoco hay desperdicio por piezas que se oxidan, que amargan más de la cuenta o que se quedan sin usar al final de la semana. Las porciones ya están calculadas, y el resultado en freidora u horno es siempre el mismo, sirva quien sirva ese día.
Aquí está la verdadera ventaja para tu carta: estas dos referencias pueden cubrir varias partidas sin que tengas que gestionar mucho más stock.
Como aperitivo suelto o como tapas, berenjenas y calabacines pueden presentarse como propuestas distintas según la salsa con que se acompañen:
Con un mismo plato de base, cambiar la salsa es suficiente para que tu cliente perciba variedad en la oferta de aperitivos.
La berenjena aporta una miga más jugosa y un sabor algo más intenso; el calabacín, una textura más suave y un punto más neutro que combina con casi cualquier salsa. Tener las dos en carta, aunque sea de forma rotativa, da margen para renovar la oferta sin reinventar nada en cocina.
Para una noche de cena informal o de peli en el sofá, son una alternativa a las patatas fritas o los nachos de toda la vida. Se preparan en horno o freidora de aire en pocos minutos, sin encender varios fuegos ni llenar la cocina de cacharros, y dan para mojar en la salsa que cada uno prefiera.
Que dos referencias resuelvan varias necesidades de la carta es, en el fondo, una forma de simplificar la gestión del día a día sin renunciar a variedad.
Si quieres incorporar la berenjena o el calabacín rebozado a tu carta, contacta con tu comercial de Congelados Dil o llámanos al teléfono964 22 50 50. Te ayudamos a encontrar el producto que mejor encaje con tu cocina.