Según la OMS, se consideran carnes rojas a la carne muscular de los mamíferos como vacas, ovejas, cerdos, cabras, corderos y caballos. Como excepción también consideramos en este grupo a la carne de avestruz.
En cambio, se consideran carnes blancas las carnes de aves como el pollo y pavo y también de mamíferos como el conejo.
En general podemos decir que las carnes rojas tienen un mayor valor calórico porque contienen más grasa. Ese valor tiene que ver con la parte del animal de donde provenga. No es lo mismo comer lomo de cerdo, que costillas o panceta: el primero será más magro y los demás, mucho más grasos.
Rojas o blancas, ambos tipos de carnes tienen alto valor proteico y en cuanto a sus minerales, las rojas tienen mayor contenido en hierro de fácil absorción por lo cual son apropiadas para evitar anemias. También tienen minerales como el potasio, fósforo y zinc, y vitaminas del grupo B (entre otras).
Las carnes blancas también tienen proteínas valiosas, pero resultan más magras y fáciles de digerir que las rojas, lo cual las hace más apropiadas para dietas blandas y de adelgazamiento. Su consumo también está asociado a una mejor salud cardiovascular, y menor riesgo de padecer diabetes tipo 2 y obesidad.
Sin embargo es importante decir que el consumo de carnes rojas debe ser más esporádico que el de carnes blancas y que entre ambas no deben superar las 3-4 raciones semanales (según recomendación de la OMS), para no desplazar el consumo de otros alimentos saludables como pescado, verduras, frutas o legumbres.
Ante todo, fíjate en las indicaciones del envase, pero puedes estar tranquil@ porque vienen ultracongeladas, lo que te asegura la salubridad y larga duración del producto. Lo que sí es importante, es que conserves la cadena de frío desde que la compras hasta que llega a tu congelador.
En Congelados Dil tenemos todo tipo de carnes y en distintas presentaciones para que puedas crear todas las recetas que imagines. Desde entrecots hasta secreto de ibérico, pasando por perdices, magret de pato, conejo troceado, chuletas de cordero o codornices.
Pero como no queremos proponerte recetas para SuperChefs, hoy revisamos la del pollo al ajillo para facilitar la cocina a los cocineros "primerizos".
Es una receta tradicional con la que siempre acertarás porque a todo el mundo le encanta…¡Así que vamos al lío!
Para 4 o 5 raciones necesitarás: